Palacio de la Magdalena y sus Jardines
Santander
Declarada Bien de Interés Cultural / 1982


      Construido a principios de siglo en una zona privilegiada y de gran belleza, el Palacio Real de la Magdalena se ha integrado en el paisaje, convirtiéndose en el emblema para la ciudad. Destinado a residencia estival de los monarcas, en la actualidad acoge actividades académicas de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Sus arquitectos, Bringas y Riancho, proyectaron un edificio con claras influencias inglesas y francesas.

      El Ayuntamiento de Santander cedió en 1908 el parque de la Magdalena al rey Alfonso XIII y decidió construir un palacio por suscripción popular para que la familia real veranease en la ciudad. El proyecto corresponde a los arquitectos cántabros Javier González Riancho y Gonzalo Bringas. Las obras comenzaron en 1909 y concluyeron en 1911, amueblándose el interior en 1913. Entre ese año y 1930 el palacio se convirtió en residencia estival de la Corte. En 1931 la propiedad pasó al gobierno de la República, creándose al año siguiente la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, institución que desarrolla allí sus actividades.

      El edificio, de piedra de mampostería procedente de Cueto y con cubierta de pizarra, presenta una planta rectangular (91 m. de largo y 21 m. de ancho), con un cuerpo saliente hacia el norte (20 m. de lado). Consta de sótano, planta baja, planta principal, ático y desván. El sótano estaba destinado al servicio, cocinas y despensas. En la planta baja se ubicaron pabellón de invitados, dormitorios, dependencias para criados, la mayordomía e intendencia, una gran terraza, salón de fiestas, comedores, y salas de audiencias reales. En la planta principal se localizaron dormitorios con despachos y salón, habitaciones para los monarcas, infantes y su servicio más próximo, y el despacho del rey. En alzado, las fachadas son asimétricas, abundando entrantes y salientes que dan la sensación de varios cuerpos independientes. Destaca la principal con dos torreones octogonales y escalinata de dobles tramos.

      Dispone de dos entradas principales, una norte para carruajes, con pórtico, y otra en la fachada sur con escalinata. En su interior predomina la ornamentación de gusto inglés. El palacio es una muestra de la corriente ecléctica de la época, caracterizada por una combinación de elementos muy diversos. Así, hay influencias francesas e inglesas que encuentran su referente más próximo en el Palacio de Hornillo, en Las Fraguas, obra del inglés Selden Wornum.

      En 1993 se rehabilitan las instalaciones, según proyecto de Luis de la Fuente.

      Forman también parte del conjunto las caballerizas, realizadas en la parte baja de la península en 1918, debido a las aficiones de los reyes por los deportes de equitación.

      Desde 1977 el Ayuntamiento de Santander es propietario. Además del Palacio, pueden visitarse las caballerizas, un pequeño zoo y la balsa y los tres galeones con los que el navegante cántabro Vital Alsar atravesó el Pacífico y el Atlántico respectivamente. La extensión aproximada de la península son 28 hectáreas.

      JIMENEZ BLECUA, I.; MATEO GARCIA, Mª D.: Palacio Real de la Magdalena. Santander 1982. MADARIAGA DE LA CAMPA, B.: Real Sitio de la Magdalena. Santander 1986. MORALES SARO, Mª C.: Javier González de Riancho (1881-1953). Arquitecto. Gijón 1983. RODRIGUEZ LLERA, R.: La Arquitectura Regionalista y de lo pintoresco de Santander. 1900-1950. Santander 1988. VV.AA.: Un palacio para Santander. Santander 1994.

      En Santander: Paseo de Pereda y calle Castelar. Ficha 126. Conjunto Histórico de El Sardinero. Ficha 127. Museo Marítimo del Cantábrico. Palacio de Festivales

      Desde el centro de la ciudad, hay que dirigirse hacia El Sardinero por el Paseo de Pereda, la calle Castelar y la avenida de la Reina Victoria. Al llegar a la curva de la Magdalena, hay que desviarse a la derecha para acceder a la península del mismo nombre. La península debe su nombre a una ermita, ya desaparecida, con la advocación de María Magdalena.


Arriba                Indice de Bienes de Interés Cultural