Torre de Venero
Castillo. Arnuero
Declarada Bien de Interés Cultural / 1992


      En Castillo, localidad trasmerana, se localiza una de las numerosas fortalezas que aún prevalecen de los tiempos del otoño medieval. Las torres medievales de Cantabria nacieron como consecuencia de las luchas señoriales locales, en demanda del acrecentamiento de sus tierras y vasallos, y como instrumento idóneo para el ejercicio de su dominio feudal.

      Levantada sobre un cerro calcáreo, amenazada de ruina en su ángulo suroeste, y sobresaliendo entre los campos cercanos, encontramos la torre de Venero. Esta edificación militar puede considerarse una fortificación medieval tardía. Su planta es cuadrada, de unos 9 m. de lado. Sus muros, de sillarejo unido con argamasa, poseen un espesor de 70 cm. El alzado debió tener unos 10 m., dividiéndose en cuatro plantas. Su distribución interna respondería a las características de las torres bajomedievales de Cantabria: planta baja, para el cuerpo de guardia, cocina y caballerizas; principal, con salón para la vida común; segunda, para dormitorio de los señores; tercera, para los criados y gentes de armas; y por fin una cuarta, descubierta y almenada, desde donde se practicaba la defensa y vigilancia. Todos los pisos se comunicaban a través de escaleras, fácilmente suprimidas en situaciones de acoso agobiante.

      Sus paredes conservan, en algún punto, superficies de revoque de cal. Estos enlucidos internos son posteriores, pues en edificios contemporáneos y mejor conservados, las paredes muestran su fábrica desnuda, recubriendo el pavimento, en el pasado medieval, con telas y tapices.

      En la fachada sur se abre la puerta, de la que solo se conserva un arco de 1,40 m. de luz. En la primera planta debió poseer un gran ventanal, rematado en arco de medio punto, que daba acceso a una balconada o cadalso de madera, sostenido por cuatro repisas que sobresalen del muro exterior. En el segundo piso existen dos ventanillas rematadas en arco apuntado y dos troneras rectangulares, con derrame hacia el interior. Todas las fachadas se rematan en una cornisa almenada, que presenta saeteras en dos almenas de cada cara del edificio.

      Don Lope García de Salazar, noble vizcaíno y escritor del siglo XV, narra como el linaje de los Venero desciende del solar de Castillo de San Pedro, de donde se fueron a poblar el barrio de Venero, cuyo nombre adquieren. Siguiendo al autor de "Bienandanzas e fortunas" conocemos al fundador de esta torre de Venero: "Martín Sánches de Castillo fue de mucha fasienda e fizo la Torre de Castillo sobre la plaça".

      El monumento es de propiedad particular.

      BOHIGAS ROLDAN, R.: Torres y fortificaciones medievales del sector central de la montaña cantábrica. En preparación. GARCIA DE SALAZAR, L.: Bienandanzas e Fortunas. Ed. de Rodríguez Herrero, Bilbao 1967, pp. 143 y 152. MUÑOZ JIMENEZ, J.M.: Torres y Castillos de la Cantabria medieval. Santander 1993, p. 133.

      Iglesia de Santa María de Bareyo. Ficha 8. En Arnuero: Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Ficha 5. Palacio de los Condes Isla-Fernández en Isla. Ficha 50. Torre de Cabrahigo en Isla. Ficha 88. Torre del Rebollar en Isla. Ficha 89. Molinos de Castellanos y Santa Olaja. En Noja: Casa para Obdulia Bonifaz. Ficha 72. Torre de los Velasco. Ficha 99.

      A unos 40 km. al este de Santander se localiza el pueblo de Castillo, situado en plena Trasmiera y comarca de las Siete Villas. El acceso más cómodo se hace desde Beranga, donde se abandona la N-634, Santander-Bilbao, tomando una carretera a la izquierda que continúa hasta Noja. Itinerario alternativo es la carretera de la costa que une El Astillero y Santoña.


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