Torre de Quevedo
San Martin de Quevedo. Molledo
Declarada Bien de Interés Cultural / 1992


      Frente a la iglesia románica de San Martín, en el corazón del valle de Iguña, se alza la vieja torre del linaje de los Quevedo, linaje que posteriormente extendería sus ramas a Santa Olalla, Santa Cruz y Reinosa entre otros lugares. La torre, aunque reformada en varias épocas, mantiene la imagen militar y defensiva propia de su primitiva función.

      La casa de Quevedo en Iguña fue fundada, al parecer, a mediados del siglo VIII en San Martín, por Diego González de Iguña, del que la tradición cuenta que durante el reinado de Alfonso I detuvo a los moros en Campóo, con lo que evitó que entraran en sus tierras. La hazaña dio origen al curioso mote de su escudo que dice: "Yo soy aquel Que-vedó el que los moros entrasen, y desde aquí se tornasen, porque así lo quise yo".

      Un escudo del linaje se conserva sobre una pilastra muy cerca de la torre que nos ocupa, mandado tallar por Diego de Quevedo en 1547.

      Rodeada por una cerca de protección, la torre de San Martín es un buen ejemplo de la vivienda-fortaleza tan característica de nuestra región: maciza, robusta, cerrada, de planta cuadrada y provista de elementos defensivos.

      Aunque modificado en parte su aspecto militar por la apertura de más huecos de luces, su tipología nos aproxima a una edificación del siglo XIV o principios del XV, conservándose aún arcos apuntados, matacanes y aspilleras.

      La construcción de la torre está realizada sobre una planta cuadrada de 11,5 m. de lado, con muros de mampostería de unos 50 cm. de espesor, reforzada en los esquinales por sillería de buena factura.

      La fachada principal está orientada al sur y en ella existe una escalera que arranca de su lateral derecho, la cual dirige a la primera planta donde se encuentra la puerta de acceso. A cada lado de ella se abren dos ventanas enrejadas. En la segunda planta existe una ventana de arco de medio punto rebajado, que descansa en una repisa decorada con bolas y un cordón que rodea la parte exterior del vano, motivos que se repiten en otra bonita ventana de la fachada este. En las jambas se aprecian dos flores de lis, motivo heráldico que también se encuentra en las armas del escudo de los Quevedo.

      En la tercera planta hay otra ventana en arco, además de varios matacanes. Se remata la construcción con una cubierta a cuatro aguas en la que se ha abierto una buhardilla en una reciente restauración del conjunto.

      En la fachada posterior, orientada al norte, existe otra entrada que da acceso a la planta baja donde estaban la cuadra, almacenes y bodega.

      Propiedad particular. Actualmente no existe régimen de visitas.

      ESCAGEDO SALMON. M.: Solares Montañeses. Tomo IV. Torrelavega 1932. GONZALEZ ECHEGARAY. C.: Escudos de Cantabria. Tomo IV. Asturias de Santillana y Bajo Asón. Santander 1981, pp. 33-35. RODRIGUEZ FERNANDEZ.A.: "El Mayorazgo de Lope Gonzalez de Quevedo y Hoyos". Altamira 1972, p. 38.

      En Molledo: Ermita de San Lorenzo de Pujayo, en Molledo. Iglesia románica, en San Martín de Quevedo. Ermita mozárabe, en Helguera. Iglesia de San Facundo y San Primitivo, en Silió. Ficha 24. En Bárcena de Pie de Concha: Iglesia románica de los Santos Cosme y Damián. Torre de Cobejo. Calzada romana del Valle del Besaya.

      A unos 53 km. al sur de Santander, siguiendo la N-611 Santander-Palencia, se encuentra Molledo. En esta localidad se toma una desviación a la derecha que conduce a San Martín de Quevedo. La torre se encuentra en el barrio de su mismo nombre.


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