El pasado de Santander en los Jesuitas
(11 de Diciembre de 2001 )


Considerada por muchos como una de las iglesias más bellas de Santander, la del Sagrado Corazón de Jesús, más conocida como la iglesia de los Jesuitas, alberga entre sus muros una de las muestras pictóricas más impresionantes de la ciudad. En su interior, ningún espacio, por pequeño que sea, queda libre del arte de Enrique Immencamp, el autor de las pinturas.

Construida en 1890 y de claro corte neogótico, destacan en esta iglesia su altura, esbeltez y luminosidad, pero quizá sea la pobreza de los materiales con que fue edificada, hormigón y ladrillo, lo que llevó a Immencamp a cubrir todas las paredes del templo y conseguir de esta forma dotarlo de una apariencia más lujosa.

Fue en 1926 cuando este pintor alemán llegó a Santander. Procedente de Gijón, donde había pintado los frescos de la iglesia de la Compañía de Jesús, pasó la mayor parte de su juventud en Inglaterra, país en el que decoró el interior de 33 iglesias. Enrique Immencamp llegó a la ciudad acompañado del asturiano Juan Alvarez Vigo al que conoció en Gijón y que, una vez terminada la obra de los Jesuitas, pintó, ya en solitario, las iglesias de Pasionistas, y Trinitarias en Santander y las parroquias de San Román de la Llanilla, Gama, Mioño, Ramales y Cieza.

La técnica de Immencamp

Las pinturas realizadas por Immencamp en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús se basan en la técnica pictórica de los nazarenos o prerrafaelistas. Es un arte que se caracteriza por la precisión en el dibujo y en el color. Ante todo es muy dibujístico, el trazo predomina siempre en toda manifestación.

Los colores son vivos y muy definitivos, y también hay en ellos una notable suavidad en la distribución, intentando que no sean contrastes muy duros. No pretende crear un contraste entre los colores cálidos y fríos, sino que los mezcla indistintamete, intentando que formen una progresión. La composición de las pinturas es totalmente lineal, aparecen fondos, pero están contrastados con la escena que se quiere representar.

Fredesvinta Quijano fue la mecenas que financió la mayor parte de los trabajos de decoración de la iglesia, aunque también colaboraron varios suscriptores devotos que indicaron a Immencamp la temática de las escenas que debía dibujar. Así, la serie de «Las Promesas» tiene continuidad en la parte superior de la nave central; «El Viacrucis», aparece en las naves laterales; y el «Misterio de la Natividad» se ubica en el lateral derecho.

También están representados el «Tetramorfos con los Cuatro Evangelistas», «Los Hechos», en el ábside, coros celestiales en el coro de la iglesia... Y todo ello cubierto a modo de telas, como si estuviera empapelado.

En la nave central, también aparecen una serie de medallones, imitando las teselas de los mosaicos bizantinos, pero en pintura.

Llaman la atención los grandes lienzos decorativos que adornan las paredes. El dibujo intenta imitar materiales nobles de la construcción y la pintura simula un empapelado de tapices con una decoración ornamental basada en motivos vegetales y muy geométrica, dando la sensación de haber utilizado una plantilla.

Existe en la obra de Enrique Immencamp un estudio muy exhaustivo de cada pintura, el fondo se define claramente por un lado y las figuras por otro. Las obras no tienen una composición previa, son improvisadas, y las escenas son independientes, estando enmarcadas individualmente sin guardar relación entre unas y otras.

Destacan en el interior de la iglesia las columnas en las que, al ser meramente decorativas, llama la atención su altura y esbeltez. Al igual que el resto del templo están completamente decoradas, pintadas bajo la tradición árabe con alternancia de colores y diferentes motivos decorativos.

Santanderinos en las pinturas

Una de las grandes singularidades de las pinturas que decoran la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús son los retratos que Immencamp realizó de varios ciudadanos santanderinos contemporáneos del momento en que realizó este trabajo. Es como si en sus pinturas tratase de hacer fotografías de la realidad, retratando personajes concretos. Con sus pinceles, Enrique Immencamp «convirtió» a santanderinos en santos, ángeles o sacerdotes.

En el «Viacrucis» aparecen Asunción Ortiz Villota, que representa a la Dolorosa; Angeles López, de San Juan Evangelista, y la Verónica es Olga Immencamp, hija del artista, la cual aparece también en muchas de las escenas de las «Promesas».

En el presbiterio, a la derecha, se representa la escena del milagro de la multiplicación de lo panes y los peces. El apóstol que reparte el pan es el autorretrato de Enrique Immencamp, y el que distribuye los peces es el médico santanderino Bonifacio Ramírez Moreno.

Finalmente, en la escena «Seré su refugio», aparecen José María Aldasoro, entonces coadjutor de Santa Lucía, y Mercedes Maza con tres pequeñas hijas de Angel Mirones, representando figuras de ángeles.

Unesco

Reunión en Finlandia del Comité del Patrimonio Mundial

Entre hoy, día 11, y el próximo día 16 se celebrará en Helsinki (Finlandia) la XXV Sesión anual del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco. En esta reunión, entre otros asuntos, se debetirá la inclusión de nuevos lugares en la Lista y se revisarán aquellos lugares ya declarados que se encuentran en peligro. De los 167 países miembros tomarán parte en esta sesión 25, que se completarán con delegación de otros 50 a título de observadores.

La Lista actual de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad está integrada por 690 lugares protegidos, de los cuales 529 son sitios culturales, 138 naturales y 23 mixtos. Todos ellos están distribuidos en 122 países.

Este año el Comité examinará las candidaturas de 41 lugares presentadas por 28 países.

Museos

Relanzamiento del proyecto de museo de sitio en Julióbriga

El Ejecutivo regional autorizó el pasado jueves la tramitación del contrato para las obras del Museo Monográfico Domus Romana de Julióbriga por un importe de 161,2 millones de pesetas. Este proyecto, que se inició a finales de los ochenta, ha contado con sucesivas paralizaciones, circunstancia que ha provocado un deterioro progresivo de las obras ya realizadas. Ahora, con este impulso de la Consejería de Cultura, parece que podrá concluirse la obra civil y desarrollar el programa museográfico que está desarollando una empresa especializada.

Paralelamente el yacimiento recibirá nuevos impulsos ya que el Ayuntamiento de Campoo de Enmedio tramita la redacción del Plan Especial de Protección, y el equipo de investigadores que dirige el catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria, José Manuel Iglesias Gil, ha enviado a imprenta los textos de una monografía con los resultados obtenidos en las últimas campañas de excavación y está elaborando una página web. Finalmente, por otro lado, se espera que el Plan del Restauración del Románico que financian Cultura y la Fundación Caja Madrid desarrolle en 2002 el proyecto de intervención en la iglesia de Retortillo.

Declaraciones

Ampliación de un entorno y resolución de un expediente

Mediante Resolución de la Consejería de Cultura y Deporte de 6 de noviembre de 2000 se incoó expediente para la ampliación del entorno de protección del Bien de Interés Cultural declarado «El Palacio de los Condes de Isla-Fernández», en Isla, término municipal de Arnuero. Tras recibir los informes favorables del Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria y del Centro de Estudios Montañeses el 15 de febrero y 27 de marzo de 2001 respectivamente, el pasado viernes 7 de diciembre el BOC publicó el Decreto 111/2001, de 29 de noviembre, por el que se determina aprobar esa ampliación.

Por otro lado, ese mismo día el BOC publicó la Resolución por la que se incluye en el Inventario General de Patrimonio Cultural de Cantabria, como Bien Inventariado, los inmuebles denominados «Palacio y Capilla de los Bus-tamante»,en Renedo de Piélagos.


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