La capital de Cantabria es una ciudad tranquila y elegante que preside una extensa bahía, catalogada a nivel internacional como una de las bahías naturales más bellas del Mundo. Ésta limita al este con el puerto pesquero y al oeste con la península de la Magdalena. Al otro lado de la península se extienden las playas del Sardinero –en total, la ciudad tiene once playas urbanas– que culminan en la de Mataleñas, ya junto al cabo Mayor, el límite de Santander.
Una de ellas es la famosa Playa de El Camello. está orientada hacia el este. Se sitúa en paralelo a la Avenida de la Reina Victoria y en perpendicular a la Avenida de la Magdalena, entre las playas de El Sardinero y la Península de La Magdalena. Llamada así por contener en su arrecife un roca con forma recuerda a la de un camello (o a la de un menos popular dromedario). Digno de conservar, dicho sea, perdidos ya por olvido o imprudencia otros monumentos geológicos o naturales de fama mundial y únicos en el mundo tal como el Puente del Diablo entre otros.
En este articulo me centro en uno en concreto el Neptuno Niño de La Playa del Camello.
Me dirijo a ustedes , ciudadanos de Santander, y autoridades pertinentes, para exigir la restauración y limpieza de la estatua del Neptuno niño, situada en La Playa del Camello en Santander. Como se aprecia en las fotografías se puede acceder a la escultura “ sin demasiados problemas” por lo que el vandalismo era de esperar, el aparcamiento contiguo a la playa es lugar idóneo para hacer reuniones de amigos o “botellón”.
Se necesita una urgente intervención, sellando tajantemente los diferentes accesos al promontorio. Es evidente el riesgo que existe para las personas y para el propio monumento. Observen las fotos.
La estatua fue colocada en 1979, en conmemoración del Año Internacional del Niño.Como autor de la obra, el escultor Ramón Muriedas. Originalmente tenía dos brazos y un gran tridente en una de sus manos de niño. La escultura de bronce contaba con una belleza suma, con matices propios de la Antigüedad Clásica.
En la actualidad ha perdido los dos brazos, así como el tridente .” Neptuno herido, mutilado y sin tridente no puede defenderse desde el promontorio en el que se alza de espaldas al Mar Cantábrico” .
Aunque pase desapercibido entre la flora autóctona de la zona, por tener la altura de un niño de apenas 10 años, los signos de maltrato se hacen más notorios con un salvaje chorreo de pintura. El monumento necesita una intervención inmediata, son demasiados los años que hemos dejado abandonado este monumento. Tiene un valor didáctico en sí mismo por lo que conmemora, un valor artístico incalculable.
Animo a las asociaciones protectoras del niño maltratado, que denuncie esta situación, ya que el monumento significa lo contrario que hoy en día refleja.
Citar un artículo de Don Diego Ruiz : “Varios monumentos significativos de la ciudad pasan por la lavandería”. 08-08-2010. Donde se cita este monumento y se explica que con una buena restauración los monumentos histórico-artísticos vuelven a lucir su grandiosidad original.
Buenos ejemplos de rehabilitación y conservación en nuestra ciudad de Santander son:
-Ecultura sedente de Marcelino Menéndez Pelayo, en la Biblioteca con su mismo nombre.
-Monumento a la Libertad de Expresión, en La Península de la Magdalena.
-Escutura de la Asunción de la Virgen en la Plaza de Atarazanas.
-Escultura sedente de
-Fuente de la Marquesa de Pelayo.
-Fuente de Cacho.
-Reloj solar y la bola del Mundo, en Los Jardines de Piquío.
_Y un largo etc…
Considero que todos los ciudadanos debemos cuidar y respetar todo nuestro amplio patrimonio histórico-artisco y animar a las autoridades pertinentes a que lo conserve y aumente consiguiendo enriquecer la cultura de propios y extraños.
Estas esculturas situadas cerca del mar, decoran un espacio reservado al ocio, pasan desapercibidos por cientos de bañistas, permanecen en silencio entre el oleaje, el viento y el impacto de los rayos solares: son los monumentos de la playas de nuestro país y tienen mensajes que ofrecernos.
También en Santander, esta vez en el puerto, el “Monumento a los raqueros” (niños pobres o sin hogar que subsistían a base de recoger las monedas que les tiraban los turistas al mar); consta de cuatro figuras de bronce, ubicadas muy cerca del puerto deportivo, entre el Palacete del Embarcadero y el Club Náutico.
En Asturias también existen bonitos monumentos en el mar o frente a él, como el busto de Philippe Cousteau en la roca de la Peñona en la playa de Salinas, en Gijón el “Monumento a la madre del emigrante” y el “Elogio del horizonte”, de Chillida .
Exordio, el Tritón, En la mitología griega, fue el mensajero (como Hermes) del mundo submarino, y se le representa con torso de hombre y piernas de pez. Este tritón se encuentra en Gran Canaria, en la playa de Laja, y es obra del artista Manolo González. Mide 9 m de alto y 13 m de largo. Sostiene una caracola que le permite calmar las aguas o embravecerlas.
La Madama. En la playa de Silgar, en Sanxenxo,. Es obra del artista Alfonso Vilar Lamelas.
Pasifae. La inscripción de la base reza (en catalán): “Nuestra ciudad bañada por el mismo mar que baña Creta se reconoce en la civilización mediterránea”. Se encuentra en la localidad de Vilanova i la Geltrú, Barcelona. La escultura entronca con la cultura clásica y recupera el mito, frente al Mediterráneo, en el que Pasífae se esconde en una vaca de madera y consuma su amor con el toro blanco. Poco después nacería el minotauro de Creta.
Peine del viento. Es una de las obras más conocidas del genial Eduardo Chillida. Se encuentra en San Sebastián, en la playa de Ondarreta, y las obras finalizaron en el 1976. Ante la violencia del mar contra la roca, bromeaba el artista de la obra diciendo que “el mar tiene que entrar en San Sebastián ya peinado”.
Alfa & Omega. Se instaló en el 1999 en la playa de Torredembarra, provincia de Tarragona. El tipo de hierro utilizado se enrojece con el tiempo y la acción del mar. Mide 12 metros, pesa 12 toneladas y es obra de Rafael Bartolozzi.
Playa de los locos. la playa de los locos y el monumento que vemos se encuentran en la localidad de Suances, en Cantabria. El nombre es todo un misterio.
Agradecer la labor de los especialistas en Restauración, Rehabilitación, Limpieza y Consevación del Ayuntamiento de Santander, así como a Don Iñigo de la Serna, por todos sus esfuerzos en mantener la ciudad de Santander en una de las ciudades más bellas del mundo.
Atentamente,
Fernando Uriel Benito


