El pasado 25 de Julio pasé el día en la Playa de Joyel en Noja. Una playa fantástica con unas vistas inmejorables menos para los socorristas (vigilancia privada, creo) que no se asomaron ni un sólo momento. Ciertamente me sorprendió el hecho de que estuviesen todos refugiados en un iglú evitando el sol y más preocupados de descansar que de trabajar. La marea estaba tranquila, es cierto, pero el riesgo existe aunque la bandera esté de color verde. Otro hecho significativo es que allí existe un roca enorme que separa dicha playa de la de Ris donde los jóvenes aprovechan para lanzarse al agua. En este sentido, cabe decir que presencié durante varios minutos sus saltos y el riesgo en muchos de ellos era evidente pero nadie ni la Policía Local de Noja apareció por el lugar. La verdad es que las playas de Noja son maravillosas pero su vigilancia es muy pero que muy preocupante.


